Cuidado de cobertores de lana

22 10 2008

Lanolinización del cobertor: Es conveniente lanolinizar los cobertores nuevos que no vengan lanolinizados correctamente. Se puede probar si es necesario lanolinizar un cobertor nuevo echando un poco de agua sobre el cobertor; si el agua escurre sobre la superficie, no es necesario lanolinizarlo, en caso contrario, habrá que proceder con la lanolinización.

Los cobertores de lana de colores oscuros (rojo fuerte, marrón, azul oscuro, …) pueden desteñir un poco en contacto con orina los primeros usos. Para evitarlo, se recomienda remojarlos en agua tibia con un puñado de sal y un chorrito de vinagre y cambiar el agua hasta que salga clara.

El cobertor de lana Swaddlebees viene con un kit para lanolinizarlo. Para ello, se disuelve una pequeña cantidad de Eucalan (jabón para lana con lanolina) en agua muy caliente y se añade la lanolina pura (como un guisante), removiendo bien para que se emulsione. Se adiciona agua templada poco a poco, sin dejar de remover, hasta tener un volumen suficiente para cubrir el cobertor. Se deja enfriar el agua hasta que la notemos fría (alrededor de 20 – 30 ºC). Se introduce el cobertor y se deja un mínimo de 15 minutos, cuidando que se impregne bien.

Una vez que el cobertor de lana está mojado, es muy delicado: no debe retorcerse ni estirarse, pues se apelmazaría.

Pasado el tiempo necesario, se saca del agua con lanolina y se escurre cuidadosamente, sin retorcer. Para facilitar el secado, se puede poner dentro de una toalla, enrollarla y retorcer la toalla. Después dejar que se termine de secar totalmente a la sombra y, preferiblemente, extendido sobre una superficie plana para que no se deforme.

Para que la lanolinización sea más efectiva, se puede repetir el proceso.

Lavado de cobertores de lana: estos cobertores no necesitan ser lavados frecuentemente. Después de su uso, se dejan airear y desaparecerán los olores. La lana, por sus características naturales, tiene propiedades de autolimpieza. Cuando el cobertor huela después de airearlo o si se ha manchado, o cada 3 ó 4 semanas, habrá que lavarlo con jabón adecuado para lana (jabón de aceites, tipo Lagarto, jabón líquido para prendas delicadas o jabón con lanolina) en agua tibia 20 – 30 ºC) y sin estirar ni retorcer, enjuagar abundantemente y secar como se ha explicado para la lanolización.

Relanolinización: Con el uso, el roce y los lavados, los cobertores van perdiendo su lanolina. A no ser que se utilice jabón con lanolina, el cobertor habrá que relanolinizarlo de vez en cuando (1 vez al mes es suficiente). El proceso es semejante a la lanolinización inicial. Si se usa jabón con lanolina no será necesario relanolinizar, pues se repone la lanolina en cada lavado.


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2 responses

23 08 2009
Problemas (y soluciones) con cobertores de lana « Entre algodones

[…] El problema más frecuente que suelen dar los cobertores de lana (siempre que se respeten las instrucciones básicas de lavado) es la falta de impermeabilidad. La causa suele ser una insuficiente lanolinización y/o […]

11 09 2009
Lavar un fular con seda, lana o cachemira en su composición « Entre algodones

[…] si se lavan con jabón con lanolina o se añade lanolina pura a la solución de agua del aclarado (como si se tratara de cobertores de lana). De este modo, además, quedan impermeabilizados, por lo que, si os pilla una tormenta imprevista, […]

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