100 % lana virgen
Un antiguo remedio para curar y prevenir las inflamaciones e irritaciones de la piel. También es útil para la artritis y el reúma. Obtenida de animales sanos criados de manera ecológica.
Aplicaciones: Se coge un pellizco de lana y se pone sobre la parte inflamada de la piel (pezones doloridos, dermatitis del bebé, articulaciones… ), sujetándola con una pieza de ropa, pañal, calcetín o malla de algodón. Gracias a su estado natural inalterado, la lana curativa es muy suave y, por su estructura, garantiza un ambiente muy agradable y una circulación del aire óptima. Absorbe el sudor y las sustancias tóxicas causantes de la inflamación que se encuentran en el organismo. Además, la piel se pone en contacto con la lanolina natural, una sustancia calmante y emoliente.
Uso: Después de ser utilizada, por sus propiedades de autolimpieza, la lana se puede volver a usar 1 ó 2 veces. Para ello ha de exponerse al sol directo para destruir los gérmenes y que el poder curativo de la lana pueda regenerarse.

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y ¿dónde se consigue?

Porque en mi pueblo, ovejas ya no quedan…
Besiños